Experiencia en los Jardines del Vaticano

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Los Jardines del Vaticano ocupan más de la mitad de la Ciudad del Vaticano y casi nadie los visita. Lo cual resulta un poco absurdo si lo piensas bien. Detrás de esos muros hay un extenso parque que combina jardines renacentistas y barrocos, fuentes, grutas, setos perfectamente recortados y unas vistas de Roma que, por sí solas, ya merecen la entrada. Después de pasar horas encerrado en los museos, salir al aire libre y encontrarse con todo ese verdor es como tomar aire fresco. Literalmente.

No puedes entrar por tu cuenta: el acceso a los Jardines del Vaticano solo es posible a través de una visita organizada, lo que mantiene el número de visitantes bajo y el lugar tranquilo. La ruta serpentea por el jardín formal italiano, la sección boscosa inglesa, pasando por la Gruta de Lourdes y el Colegio Etíope, con tu guía llenando cada parada de datos de la historia papal que no encontrarás en ningún otro sitio. Si ya has visitado los Museos y la Basílica y quieres algo realmente diferente, una visita privada a los Jardines del Vaticano es la opción más inteligente y menos obvia que puedes elegir en Roma.