El papa León XIV en la audiencia jubilar: El Adviento nos enseña a esperar con esperanza activa

El sábado, el papa León XIV celebró una distinguida audiencia jubilar, mientras la Iglesia avanza en el tiempo de Adviento en espera de la Navidad.

Adviento: una llamada a la vigilancia y a la esperanza activa

En su catequesis, el Papa señaló que el Adviento nos enseña a estar atentos a los signos de los tiempos, y destacó que reconocer a Jesús en nuestro mundo y en nuestra vida cotidiana requiere tanto preparación como diligencia.

Señaló que nuestra anticipación de la realización de la creación y su redención no es un esfuerzo pasivo, y destacó que Dios busca constantemente involucrarnos en su obra divina.

«Él nos involucra en su narrativa, en sus aspiraciones», afirmó. «Por lo tanto, esperar es participar».

Peregrinos de la esperanza más allá del Jubileo

Reflexionó sobre el tema del Jubileo,«Peregrinos de la esperanza», señalando que este lema conservará su significado incluso después de que el Jubileo concluya en Navidad.

Por el contrario, nos insta a embarcarnos en un viaje esperanzador a lo largo de nuestras vidas y a esperar los acontecimientos no de forma pasiva, sino participando activamente en el proceso.

Leer los signos de los tiempos

El Papa afirmó que los cristianos están llamados a «leer los signos de los tiempos», que representan las indicaciones de Dios en los contextos históricos, tal y como articuló el Concilio Vaticano II.

«Él no está separado del mundo ni de esta vida: hemos llegado a comprender, a través de la llegada inicial de Jesús, Dios con nosotros, que debemos buscarlo dentro de las realidades de la existencia», afirmó. «Debemos buscarlo con el intelecto y con el corazón, ¡y con las mangas remangadas!».

Los católicos laicos están especialmente invitados a emprender esta misión, ya que el Dios encarnado se compromete con nosotros en medio de los retos y las maravillas de la vida cotidiana.

El testimonio de Alberto Marvelli

Reflexionó sobre la vida y el testimonio de Alberto Marvelli, un joven italiano afiliado a la Acción Católica en el siglo XX, que aspiraba a restaurar Italia tras la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial.

Arriesgó su vida por su compromiso político y la perdió trágicamente al ser atropellado y asesinado por un vehículo militar mientras se dirigía en bicicleta a una manifestación.

«El mundo mejora cuando renunciamos a una parte de la seguridad y la comodidad para elegir lo que es correcto», afirmó el Papa. «Esto constituye la participación».

La esperanza como participación en la obra de Dios

En resumen, el papa León XIV instó a los católicos a reflexionar sobre si estamos utilizando con alegría nuestros talentos al servicio de los demás y en el avance del Reino de Dios.

«Esperar es participar: este es un don divino que se nos ha concedido», señaló. «Ningún individuo puede salvar el mundo de forma aislada. Incluso Dios, aunque es capaz, no desea lograr la salvación por sí solo, ya que juntos es un enfoque más favorable».