Concierto de Navidad del Papa León XIV en la Capilla Sixtina para los niños sin paz

El Papa celebró un concierto navideño en la Capilla Sixtina para los niños sin paz El Papa celebró un concierto navideño en la Capilla Sixtina para los niños sin paz

«La canción es un elemento indispensable de la celebración navideña. El papa León XIV clausuró el Concierto de Navidad del Coro Pontificio de la Capilla Sixtina con estas palabras la tarde del 3 de enero, bajo los magníficos frescos de Miguel Ángel.

El discurso de la música

En su discurso de apertura, el Papa saludó a todos los asistentes y expresó su gratitud al coro por guiar al público hacia «el misterio de la Navidad a través de la música y el canto, una forma de expresión que resuena no solo en el intelecto, sino también en el corazón». Aclaró que la música no es solo un adorno de la celebración navideña, sino un componente integral de su esencia.

«En todo el mundo, en todos los idiomas y culturas, el acontecimiento de Belén se conmemora a través de la música y el canto», afirmó. «Esto es inevitable, ya que el propio Evangelio narra que, al nacer el Salvador de la Virgen María, los ángeles del cielo proclamaron: "Gloria a Dios y paz en la tierra"».

Los pastores y el corazón de María

Reflexionando sobre ese «concierto de Navidad» inaugural, el papa León dirigió su atención a los pastores de Belén, que fueron «espectadores y testigos» de aquella noche extraordinaria, y regresaron para glorificar y alabar a Dios. «Me complace imaginar», comentó, «que expresaron su alegría no solo con palabras, sino también cantando y, tal vez, tocando algunas flautas sencillas».

Sin embargo, el Papa señaló que existe otro ámbito en el que resuenan las melodías divinas, un ámbito caracterizado por una mayor intimidad. Lo describió como «un lugar silencioso, recogido y muy sensible: el corazón de María». Desde este espacio sagrado, afirmó, la Iglesia adquiere la capacidad de escuchar en silencio, lo que le permite «seguir fielmente el papel que el Señor asigna a cada uno de nosotros en la composición de la vida».

La música como oración en la Capilla Sixtina

Esta imagen musical ilustra el profundo aprecio del papa León por el papel de la música en la oración, una devoción que queda claramente demostrada a cualquiera que haya experimentado su canto de oraciones. El sábado por la noche no fue diferente, ya que el papa invitó a todos los asistentes a participar en el canto del Padrenuestro en latín, lo que hicieron con entusiasmo.

El Papa transmitió su agradecimiento al maestro director monseñor Marcos Pavan y a Michele Marinelli, maestro de los Pueri Cantores—conocidos como las voces blancas—, junto con todo el coro, cuyo legado de casi 1500 años persiste al servicio de la liturgia del Romano Pontífice.

Una dedicatoria a los niños sin paz

Los niños han vivido una Navidad sin paz. Esta noche, las palabras del papa León XIV entrelazaron la música con algunos de los llamamientos más urgentes de todo el mundo. El concierto celebrado esta noche ejemplificó una Iglesia en sintonía con el sufrimiento del mundo, al tiempo que dejó espacio para la belleza como forma de oración.

Al acercarse al final de su discurso, el Papa articuló: «Me gustaría dedicar este concierto a los niños que, en muchas partes del mundo, han vivido esta Navidad sin luces, sin música, sin siquiera lo necesario para la dignidad humana y sin paz».

«Rezó: "Que el Señor, a quien aspiramos ofrecer nuestros himnos de adoración esta noche, escuche las súplicas tácitas de estos niños inocentes y conceda al mundo, por intercesión de la Virgen Madre, justicia y tranquilidad"».

El papa León durante el concierto (@Vatican Media) El papa León durante el concierto (@Vatican Media)